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XIII Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá
Invitado especial: Rumania
Obras de circo, cabaret, musicales, espectáculos de gran formato, orquestas en vivo, impresionantes piezas de danza, nuevas lecturas de los clásicos, reconocidos directores, las más grandes compañías, los jóvenes más innovadores y hasta la presencia de estrellas mundiales, caracterizan a esta nueva versión del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá que subirá el telón, del 23 de marzo al 8 de abril de 2012.
Salas, parques, calles, además de la Plaza de Toros, el Coliseo El Campín, el Palacio de los Deportes y Corferias, que regresa a ser la sede de la Ciudad Teatro, se vestirán de fiesta, alegría y color para celebrar en Bogotá, “La fiesta de las mil caras”.
Vestida de azul y con una poderosa interpretación del mundo teatral que integra la fotografía y la gráfica, la nueva imagen del XIII Festival Iberoamericano de Teatro, diseñada por Carlos Duque, se vincula a la Marca Ciudad que busca posicionar a Bogotá como capital latinoamericana de la cultura. Así, esta nueva versión se convierte en “La fiesta de las mil caras” donde se darán cita los directores, coreógrafos, compañías y propuestas internacionales que están transformando los lenguajes y estéticas del mundo teatral.
Cinco continentes, 31 países, 49 compañías internacionales, más de 60 grupos colombianos, 21 salas, 15 parques, la Plaza de Toros, el Coliseo El Campín, el Palacio de los Deportes, Corferias como Ciudad Teatro, alrededor de 1000 funciones, 2000 artistas y millones de espectadores le darán vida al XIII Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá que, del 23 de marzo al 8 de abril de 2012, se convertirá en “La fiesta de las mil caras”.
El Reino Unido, con el apoyo del British Council, traerá para la XIII versión del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá a dos de las compañías escénicas británicas más importantes de los últimos tiempos: Akram Khan Company y Teatro Ad Infinitum. El Reino Unido ha sido invitado de honor en la edición de 2008 y participante de doce de las trece versiones del Festival.
Considerado como uno de los más representativos coreógrafos y bailarines del mundo, Akram Khan, a lo largo de su carrera artística, ha colaborado con personalidades de la talla de Juliette Binoche, Kyle Minogue, los artistas visuales Anish Kapoor y Antony Gormley, el escritor Hanif Kureshi y el coreógrafo Sidi Larbi, entre otros.
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Su obra Camino Vertical (Vertical Road), ganadora del Age Critics Award 2010, es una pieza magistral de danza contemporánea inspirada en la tradición Sufi y en la filosofía del poeta persa Rumi. Buscando la exploración en la naturaleza dicotómica del hombre: terrenal y espiritual, corpóreo e intangible; Camino Vertical se convierte en una meditación, en una metáfora del camino hacia esa “ascensión” del mundo visible al invisible: El camino vertical. La genialidad de Khan (londinense de ascendencia Bangladesí) se halla en la dirección y en la coreografía de la obra, ejecutada por bailarines provenientes de Asia, Europa y Oriente Próximo. La música es compuesta por Nitin Sawhney, aclamado compositor y productor inglés quien ha trabajado con músicos como Paul Mcartney, Sting, Jeff Beck y Natasha Atlas. |
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Camino Vertical es una hermosa pieza de danza catalogada por la crítica como “simplemente “irresistible”, según The Sunday Times. |
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“Una historia admirable, infinitamente gentil y sin palabras sobre la pérdida y el recuerdo”, The Times. |
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Paraíso Traslunar (Traslunar Paradise), de la compañía londinense Ad Infinitum, es una obra inmensamente poética que intenta narrar sin palabras y con gestos la vida de una pareja. Es la historia de William, un hombre de avanzada edad que acaba de perder a su pareja de toda la vida. Durante la obra, William escapa a un mundo de recuerdos. Al escenario llegan los dos fantasmas del pasado de William: él mismo más joven, ya sin la máscara, y la mujer a la que amó, quienes reviven en las tablas los momentos más importantes de su vida. La obra es acompañada por un acordeón en vivo que mezcla sus melodías con los gestos y movimientos de los actores. La música se convierte en un muy importante acompañamiento que, además, se suma al ambiente de nostalgia y tristeza que proyecta la obra. Su inigualable montaje le logró un lleno total en el Festival Fringe de Edimburgo de 2011. Es, precisamente, ese anhelo por un tiempo pasado, ese dolor por haber perdido algo tan hermoso, lo que el personaje enfrenta y la audiencia finalmente también. |
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