Sólo texto
Read this page in English
 Imprimir | Envía esta página | Agregar en favoritos
British Council Colombia
¿Cómo evolucionó la música?
Hoja de partitura. © Peter Zelei.

Hoja de partitura.
© Peter Zelei.

Exposición virtual
¿Quién era Darwin?
Redes Globales
La teoría de Darwin - herencia, variación, selección
Reacciones
Pruebas de la evolución en ese entonces
Pruebas de la evolución hoy
¿Plantea la evolución un desafío para la religión?
¿Cómo se originan las nuevas especies?
Seres humanos en evolución
¿Cómo evolucionó la música?
¿Cómo evolucionan los genomas?
Íntima evolución
¿Una síntesis mayor?
¿Por qué tantas?
Recursos educativos para el ámbito escolar
Recursos educativos para la visita a la exhibición
Recursos educativos para el ámbito escolar

Recursos educativos para visitar la exhibición

Allí donde hay gente, hay música. Pero ¿cómo evolucionó este arte? Darwin formuló la pregunta pero no halló respuesta. La dificultad estribaba en determinar qué ventajas ofrecía la música a su creador o intérprete.

La palabra, como la música, implica sonido, pero no queda claro qué surgió primero, si la música o el lenguaje. Los científicos pueden estudiar los cambios producidos en el tracto vocal a medida que evolucionaban los seres humanos primitivos, pero no quedan rastros de los sonidos. Los estudios sobre el cerebro moderno muestran que determinadas regiones se relacionan tanto con la comprensión del lenguaje como con la interpretación musical, pese a lo cual hay personas que no tienen oído musical, y sin embargo no cesan de hablar.

Algunos teóricos darwinistas, como el psicólogo de Harvard, Steven Pinker, sugieren que la música es un accidente, no una adaptación, y satisface nuestros oídos del mismo modo en que una porción de torta es agradable para nuestras papilas gustativas.

Cascabeles en los tobillos de una típica bailarina india. © Francois Boutemy.





















Otros, siguiendo al propio Darwin, creen que la selección sexual desempeña un papel importante. Geoffrey Miller, de la Universidad de Nuevo México, sostiene que el motor de la música es la elección de pareja.

En otras palabras, la interpretación musical es bastante parecida a la exhibición que realizan muchas otras especies durante el cortejo.

Mujeres tocando un instrumento tradicional japonés, el kato. © Radu Razvan.Músico de Benín con flauta y pequeño instrumento de percusión. © Peeter Viisimaa.
















Steven Mithen, de la Universidad de Reading, Inglaterra, ha presentado recientemente una propuesta diferente. A partir de la arqueología, las pruebas fósiles y el estudio del cerebro, los genes y el lenguaje y la música en numerosas culturas, sugiere que tanto música como lenguaje tuvieron un precursor común, un uso casi musical del sonido, del que se valían nuestros antepasados para comunicarse. Estas complejas comunicaciones podrían haber servido para otros fines, quizá como canciones de cuna o como parte de una celebración del grupo. Mithen sugiere igualmente que los grupos que desarrollaron este uso de la música tenían más descendencia, razón por la que la música perdura hoy en día. Este camino hacia el éxito reproductivo, no obstante, es más complejo que la simple elección de la pareja.

Niñas tocando un tambor chino. © Jorge Delgado.Banda de Infantería de Marina tocando la gaita. © Joseph Luoman.
















Los humanos y la música

En su libro El origen del hombre y de la selección en relación al sexo (1871), Darwin tuvo en consideración los elementos que separan a los humanos de otras criaturas –el lenguaje, por ejemplo, y la habilidad de crear cultura. Él estaba convencido de que estas cualidades habían evolucionado de la misma manera que otras características. La música, sin embargo, lo dejaba perplejo. ‘Ya que ni el gozo que produce ni la capacidad de producir notas musicales son facultades que sean útiles al hombre… deben ser clasificadas entre los dones más misteriosos que le han sido dados,’ escribió.

Darwin argumentó que la música surgió a través de selección sexual –tal como sucedió con otras especies sobres las que escribió, tales como ranas, sapos, tortugas, cocodrilos, aves, ratones y gibones. Los humanos, sin embargo, van más allá del canto (o el murmullo, el tarareo o el silbido). También tenemos el sentido del ritmo –expresado a través de la percusión o la danza- algo no visto en otras criaturas.

La historia de Steven Mithen sobre la  evolución de la música en los humanos –descrita en su libro The Singing Neanderthals: The Origins of Music, Language, Mind and Body – une todos estos elementos. Él especula que nuestros ancestros primates desarrollaron complejas llamadas vocales que sonaban casi como cantos. Estas estarían acompañadas de gestos, los cuales se volvieron más elaborados en el momento que el caminar en postura erguida liberó el uso de las manos.

Mithen sugiere que el resultado fue un sistema de comunicación que precedió al lenguaje y la música. Usaba emociones, expresadas en diversas tonalidades, así como los padres usan sonidos sin palabras para comunicarse con sus bebés.

Todo lo anterior ayudó a cohesionar grupos, y posiblemente a favorecer la cooperación, lo que incrementó la tasa de supervivencia. De estas formas tempranas de comunicación surgió el uso universal de la música y la danza en rituales y celebraciones, lo que aparentemente reforzó los lazos grupales en las sociedades humanas modernas.

Estamos registrados en el Reino Unido como una organización sin fines de lucro. Nuestros principios de privacidad y derechos de autor. Nuestra web sobre la libertad de Información y nuestras reglas sobre publicaciones. Doble click para abrir el diccionario  Positive About Disabled People